El pasado mes de junio se produjo el arresto del periodista deportivo independiente francés, Christophe Gleizes, acusado en Argelia de “apología al terrorismo” y “posesión de propaganda perjudicial al interés nacional”, por los que fue condenado a siete años de prisión.
Gleizes está ahora mismo en prisión, a la espera del juicio de apelación, que se celebrará el próximo otoño. El periodista fue detenido en mayo de 2024 mientras estaba en Cabilia, donde estaba investigando el club JS Kabylie. Tras 13 meses sometido a supervisión judicial, fue juzgado y condenado a cinco años de prisión.
Durante su estancia en Argelia, el periodista había hablado con diversas figuras locales y con un líder del club Tizi-Ouzou que también está afiliado al Movimiento de Independencia de Kabilie, un grupo considerado terrorista por el régimen argelino desde 2021.
En su momento, sus conocidos y familiares habían mantenido silencio, pero tras su condena, el pasado mes de junio, comenzaron a denunciar públicamente su situación, como víctima colateral de las tensiones franco-argelinas.
Su hermano, Maxime Gleizes, declaró a la prensa que “jamás podríamos haber imaginado, ni por un segundo, que cumpliera prisión, ni siquiera un mes. Siete años de prisión firme para nosotros es inimaginable”.
El director general de Reporteros Sin Fronteras, Thibaut Bruttin, denunció el castigo: “Esta condena de siete años de prisión es absurda y sin precedentes. Es una afrenta a la profesión periodística y demuestra hasta qué punto todo es político en Argelia. Ahora debemos encontrar una solución diplomática o consular para liberar a Christophe. No tiene por qué estar en prisión; no hay indicios de nada que pueda justificarlo”.
Su madre y su padrastro le han visitado en la prisión de Tizi Ouzou dos veces desde que fue condenado, los pasados días 12 y 21 de agosto. El periodista tranquilizó a su familia asegurando que tiene buenas relaciones con las autoridades penitenciarias, pero les alertó de que se siente “totalmente aislado del mundo”.
Su madre, Sylvie Godard, declaró que su hijo se encuentra en buenas condiciones físicas, aunque le sorprendió verlo con la cabeza rapada. Su padrastro, Francis Godard, tildó las acusaciones de “totalmente absurdas” y detalló que “no podemos interpretar la improbable exageración de estas acusaciones de otra manera si no entendemos que es una especie de víctima colateral de las malas relaciones actuales entre Francia y Argelia”.
Aunque creen que el caso de Gleizes es totalmente diferente al de Boualem Sansal, sí que consideran que su hijo está actualmente preso por cuestiones políticas “en las que Christophe no tiene nada que ver”, y temen el impacto del endurecimiento de las relaciones franco-argelinas.
Por su parte, el Sindicato Nacional de Francia comunicó su pleno apoyo a Gleizes y a su familia, exigiendo su inmediata liberación y condenando el ataque a la libertad de prensa.
Según Al Arab, activistas y expertos encuentran similitudes con el caso de Boualem Sansal por el uso del poder judicial durante los conflictos políticos. Hasta ahora, más de 100 figuras públicas, entre ellos futbolistas, entrenadores, periodistas, escritores, cantantes o actores, han demostrado su apoyo al periodista francés.