Olena Kurenkova: ‘Estoy escuchando las explosiones debajo de mi ventana’

La periodista y compañera ucraniana del medio Hromadske, cuenta la dura realidad que le ha estado suponiendo informar y ser reportera en pleno conflicto con Rusia

En su último relato de reportera del pasado 7 de marzo que subió Claudia Luna Palencia, la reportera exponía la difícil y traumática realidad que les está suponiendo a los periodistas y civiles ucranianos en una zona de conflicto como es Irpin ahora mismo.

«Para ser honesta, estos días son emocionalmente los más duros entre estos nueve días de guerra» comentaba Olena con cansancio y en alerta. Relata así que se escucha constantemente el desafío, las peleas y explosiones en los pueblos vecinos. No solo está siendo un conflicto físico, si no que al nivel de la población es emocional y psicológico. En el ámbito profesional relata que es absolutamente imposible concentrarse en escribir artículos y trabajar «porque siempre estás en alerta máxima y estás escuchando lo que sucede».

El miedo que acecha a los ucranianos es el que viene después de cada explosión, ya que solo piensan en la escena que deja: «si es que le pasó algo a tu casa o a tu familia». Mientras muchas personas siguen evacuando Irpin, otras están decidiendo quedarse hasta el último momento ya que tienen familiares mayores en hospitales, como es el caso de Kurenkova.

Comenta que se vive una «carnicería en los pueblos vecinos», los cuales están evacuados o con muy pocos civiles, donde ahora las luchas son el pan de cada día, especialmente para los heridos en hospitales. Las mujeres, niños y personas mayores son los principales en ser evacuados, mientras que los hombres tienen que quedarse, ya que en caso de guerra serían necesarios.

La realidad de la evacuación en Ucrania

Todas las mañanas desde Irpin existe la posibilidad de evacuar, hay unas rutas de ferrocarril organizadas desde Irpin a kiev. Aquí los civiles pueden decidir a dónde ir, si dentro de Ucrania o al extranjero. Son miles de personas las que están dispuestas a irse con sus vehículos personales, pero esto se vuelve muy peligroso, ya que «hay muchos militantes rusos y tienes que prestar atención para que no les disparen». Los militares rusos no se fijan si son civiles o militares, por lo que simplemente disparan. «Se ha vuelto increíblemente peligroso abandonar la ciudad también, pero aún existe una posibilidad» explicaba Olena.

Cada mañana, el gobierno publica a nivel local una lista de supermercados o farmacias que funcionan para que los civiles puedan abastecerse, pero la realidad no es así. Estos sitios suelen estar cerrados o trabajan en diferentes horarios. Este recorrido se puede convertir en una peligrosa exposición a un bombardeo.

«Entendemos completamente que ahora estamos viviendo en un lugar muy peligroso, pero para mí, dejar la ciudad ahora, significa rendirme antes de lo posible. Nos quedaremos aquí e informaremos desde aquí todo el tiempo que pueda. Slav Ukrainian (Gloria a Ucrania).», eran las últimas palabras que pronunciaba Olena Kurenkova.

Cabe decir que no se han tenido noticias nuevas de Olena Kurenkova desde el viernes pasado, lo cual preocupa a todos los compañeros de profesión desde el Club Internacional de Prensa.