Lydia Cacho: "México vive una guerra entre poderes y no una batalla por la paz"


ImprimirPDF
Lydia Cacho

La escritora y periodista mexicana Lydia Cacho denunció en la rueda de prensa que ofreció ayer en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid, que durante los tres años de Gobierno de Felipe Calderón se han producido unos 15.000 asesinatos, y aseguró que lo que se lleva a cabo en su país es una “guerra entre poderes y no una batalla por la justicia y la paz social".
<--!break-->
Cacho, reconocida por su activismo en favor de las mujeres y contra las mafias de pederastia, ofreció hoy en Madrid una rueda de prensa en la que expresó su preocupación por el aumento de los niveles de violencia en su país y criticó duramente al Gobierno.
Así, la periodista abogó por que el Estado mexicano se haga "corresponsable" de la situación de violencia que vive el país y, en concreto, del feminicidio de niñas y mujeres.
Criticó que el sistema de Justicia mexicano es "inoperante y está impregnado de corrupción e impunidad".
Acompañada por la presidenta de la Fundación Lydia Cacho, la guionista española Alicia Luna, y el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando González Urbaneja, señaló que en los tres años de Gobierno de Calderón ha aumentado el "autoritarismo" y el "hostigamiento hacia los periodistas y los defensores de los derechos humanos".
Dijo que en este periodo se han producido "15.000 ejecuciones documentadas" y subrayó el hecho de que las cifras hayan rebasado a Colombia en su guerra contra el narcotráfico.
"El Estado mexicano no está capacitado para imponer la ley", apuntó, antes de rechazar que Calderón exija "patriotismo a la sociedad y cohesión guerrera a los medios de comunicación".
La periodista mexicana también expresó su preocupación por el "manejo" de los medios de comunicación por parte del Gobierno de su país y lamentó que muchos de ellos ejerzan la "autocensura" al abordar la situación en México para evitar problemas.
Lydia Cacho destapó una red de pederastia en el sureste de México en su libro Los demonios del Edén.