Joaquim Ibarz recibe el premio María Moors Cabot


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Joaquim Ibarz junto a Carlos Fernando Chamarro

Joaquim Ibarz, corresponsal de La Vanguardia en México, recibió el Premio María Moors Cabot por su trabajo en América Latina, concedido por la escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia. El periodista español recibió el premio junto con el nicaragüense Carlos Fernando Chamorro y los estadounidenses Tyler Bridges y Norman Gall.

En una ceremonia celebrada en la prestigiosa universidad de Nueva York, los reporteros fueron galardonados con el más antiguo premio internacional de periodismo, que reconoce a profesionales cuyos reportajes y trabajo editorial hayan propiciado un mejor entendimiento dentro del continente americano. "Aunque todavía no me pienso retirar, este premio supone la culminación de mi carrera", dijo Joaquim Ibarz, quien fue designado en 1982 corresponsal para América Latina de La Vanguardia.

Durante sus veintiocho años como corresponsal en esa región, Ibarz ha vivido momentos cruciales para la historia de América Latina, como el golpe de estado de Alberto Fujimori en Perú o la deposición de Manuel Zelaya en Honduras, mientras que su periodismo crítico le llevó a convertirse en el primer español en ser expulsado de Cuba, en 1991.

Cuando volvió a la isla años después, fue recibido por el entonces embajador español en Cuba, Ignacio Rupérez, quien le informó sobre la difícil etapa que estaba viviendo el país caribeño. "Me dijo que allí la situación estaba tan mal que la gente se estaba comiendo los gatos, y yo hice un reportaje que empezaba así: 'En cuba no quedan gatos, se los han comido todos'", explicó Ibarz.

Antes de publicarlo recorrió el malecón de La Habana preguntando a la gente si alguna vez había comido gatos: "La mayoría te decía que sí y alguno hasta te daba recetas para que supiera mejor".

Gran parte de las críticas de este corresponsal hacia la política latinoamericana recaen sobre el actual presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a quien reprocha haber iniciado una "época de inestabilidad" en la región tras "cambiar la Constitución para poder tener todos los poderes sin ningún control". "Si la prensa de Venezuela se hubiera plegado a la política de Chávez, en ese país ya no quedaría nada de democracia", afirmó el corresponsal de La Vanguardia, quien sigue escribiendo su reconocido blog Diario de América Latina.

A juicio de Ibarz, el periodismo de Latinoamérica ha "resistido" y en Venezuela "ha llegado al extremo del sacrificio de Radio Caracas Televisión, que prefirió cerrar a tener que venderla, y eso que era un negocio de mil millones de dólares".

Han pasado 28 años desde aquel otoño de 1982, cuando llegó al Mato Grosso para entrevistar al sacerdote Pere Casaldàliga. La rica carrera que Joaquim Ibarz ha desarrollado en América latina
como corresponsal de La Vanguardia alcanzó su colofón la noche del miércoles en Nueva York. Recibió el Maria Moors Cabot, el más antiguo de los premios internacionales al reporterismo.

El galardón, concedido por la escuela de periodismo de la Universidad de Columbia, distingue a profesionales cuyo trabajo propicia un mejor entendimiento en América. Ibarz, felicitado por su
maestría y por su esfuerzo para asistir al acto, es el primer europeo al que se otorga esta distinción. En su despedida, invitó a todos a visitar su próximo proyecto, La Casa de Usted, la fundación que ha creado en su pueblo natal, Zaidín (Huesca), para exhibir la colección de arte
que ha recopilado en todos estos agitados años.

Carlos Fernando Chamorro, inspiración para una nueva generación de periodistas

El nicaragüense Carlos Fernando Chamorro, director de Esta noche y Confidencial, también ha vivido en primera persona las dificultades de ejercer la libertad de prensa en esa región. "La presidencia de Daniel Ortega ha demostrado ser muy intolerante a las críticas de la prensa y todo aquel que ejerce un periodismo crítico en Nicaragua se ha convertido en un blanco de los ataques del gobierno", afirmó Chamorro.

El reportero fue investigado por supuesto lavado de dinero, lo que a su juicio fue consecuencia "simplemente del ejercicio de un periodismo crítico", y añadió que en su país "hay libertad de prensa porque hay periodistas y ciudadanos que resisten la intimidación del gobierno".

La historia personal de este periodista está ligada a la de su país porque su madre, Violeta Chamorro, fue presidenta de Nicaragua entre 1990 y 1997, y porque el asesinato de su padre, el editor Pedro Chamorro, "fue clave para la caída de la dictadura de Somoza". "Para mí este premio tiene un sentido muy íntimo y especial porque el único nicaragüense que lo había recibido antes fue mi padre en 1977 y dos meses después lo mataron. Recibirlo me provoca una gran emoción y espero que sirva de inspiración para la nueva generación de periodistas en Nicaragua", dijo Chamorro.

Tyler Bridges y Normal Gall

Junto a Ibarz y Chamorro, los estadounidenses Tyler Bridges y Norman Gall fueron galardonados por su trabajo como "intérpretes de la región para los lectores estadounidenses", mientras que la emisora Signal FM de Haití y el programa "Anderson Cooper 360" de la CNN, recibieron una mención especial por su cobertura del terremoto en el país antillano.



Cuando Cuba se quedó sin gatos

Extractos del discurso de Joaquim Ibarz al recibir el Premio Moors Cabot:

ElMono Jojoy se quedó estupefacto cuando de sopetón le pregunté: “¿Usted es tan malo como dicen?”. “Pero chico, si soy un trozo de pan”, respondió.

Era el inicio de las conversaciones de paz en el Caguán; subíamos juntos por una estrecha senda. Yo, por el exterior del cerco guerrillero que protegía a la comandancia de las FARC. El presidente Andrés Pastrana, al verme, me tendió el brazo diciéndome: “Juaco, tenemos que hablar”. Aproveché entonces para tomarle la mano y franquear la barrera, colocándome junto a los jefes guerrilleros. A mi izquierda, tomándome del brazo, Pastrana dijo: “¡Qué atrevido eres!”. A mi derecha, el legendario Manuel Marulanda, Tirofijo, sonrió al escuchar la réplica del Mono: “Español. Mienten mucho los periodistas”. Yo me atreví a replicar: “Los cilindros de gas con metralla no son una mentira”.

(...) Tampoco eran mentiras las historias cubanas en pleno periodo especial. Ninguno de mis reportajes suscitó tanta polémica como el que publiqué en vísperas de la cumbre Iberoamericana de Madrid, en julio de 1992, un mes después de haber sido el primer periodista español expulsado de Cuba (...) Para facilitarme la entrada, fue a recibirme al aeropuerto un diplomático de la embajada española que me comentó: “La situación aquí está tan mal que la gente se está comiendo los gatos”. Incluso La Vanguardia tituló mi reportaje “En Cuba no quedan gatos, se los comieron”. Antes de escribir nada semejante, recorrí el Malecón habanero. Pregunté a más de 300 personas si
habían comido gato. Y, sin mayor rubor, una tercera parte me contestó que sí: “¡Pues claro! Guisado
a lo fricasé está bien sabroso”. Lo mismo me dijo una camarera del hotel Nacional.

(...) Todavía con las camisas empapadas de sudor, recién llegados de las montañas de Chalatenango, donde habían sido testigos de cómo los comandos de la poderosa guerrilla salvadoreña Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional habían destruido sus últimas armas, un grupo de corresponsales españoles conversaba en el 4 de febrero de 1992 en el jardín del hotel Camino Real de San Salvador sobre el fin de la insurgencia. Entre los reporteros se percibía cierta inquietud por su futuro profesional. La mayoría eran corresponsales de guerra y temían quedarse pronto sin trabajo. Las guerrillas, más que las guerras, desaparecían al entregar los rebeldes las armas (...) Me atreví a comentar que Dios era generoso y que ya nos proveería de material informativo de interés (...) Apenas tres horas después todos fuimos sobresaltados por las urgentes llamadas desde la redacción que nos informaban de un insólito golpe de Estado en la millonaria Venezuela saudí. En el día del fin de las guerras civiles americanas, Hugo Chávez no dio ni cinco horas de tranquilidad al continente. Pese al estrepitoso fracaso de su asonada militar, ya nada fue igual para los americanos.

El ejemplo antidemocrático chavista ya estaba rodando por las Américas. Apenas un mes después, Alberto Fujimori dio un autogolpe que llevaba preparando desde que asumió la presidencia (...) Con un discurso populista y autoritario, en pocos años Chávez perfeccionó una nueva estrategia y, usando vías democráticas, llegar al poder sólo para después desmantelar instituciones, partidos y medios de comunicación. El ejemplo autocrático de Fujimori y Chávez sedujo de inmediato a varios presidentes sudamericanos (...) La hoja de ruta que desde Caracas seguía el trazado por Tegucigalpa, Lima, Quito, Asunción... era atractiva para mandatarios sin escrúpulos democráticos a los que se les ofrecía todo el poder sin contrapesos y sin responsabilidades.

(...) En octubre de 1982 llegué a este continente con mi pequeña Olivetti portátil, todavía con la misma cinta con la que había escrito mis primeras crónicas llenas de un fervor sandinista que pronto empezó a resquebrajarse a medida que se asomaba el bigote de Daniel Ortega. Pese a la rápida desilusión con guerrillas y revoluciones, para mí, como periodista, ha sido fascinante cubrir unos años tan cambiantes de la historia americana.

(...) Por muchos años, amigos y editores me han propuesto que escriba un libro recogiendo experiencias, anécdotas y conocimientos acumulados. Les decía que mientras siguiera como corresponsal no disponía de tiempo. Pero recalcaba que ya tenía el título para cuando pudiera hacerlo: en castellano, “Esto no tiene remedio”. En catalán, “No hi ha res a fer”. Afortunadamente, ahora ha cambiado del todo mi visión. Ya no es tan negativa. La llegada de Lula al poder, la solidez socioeconómica en Chile, la victoria de Juan Manuel Santos en Colombia y la prudencia de Funes en El Salvador, entre otros hechos positivos, permiten anticipar un periodo de estabilidad y progreso.

La confianza en este continente me ha impulsado a crear un ambicioso proyecto que está a punto de culminar (...) Desde que llegué a México me dejé seducir por la riqueza y variedad del arte popular del continente. Durante estos años (...) he recorrido de punta a rabo todos estos países visitando mercados tan deslumbrantes como el guatemalteco de Chichicastenango, el nicaragüense de Masaya, el señorial de San Ángel en el Distrito Federal... Estos viajes me han permitido consolidar varias colecciones de arte popular (...) Piezas con una representación transversal de cada país latinoamericano.

(...) En mi pueblo natal de Zaidín, Huesca, estoy terminando de instalar mi fundación-museo iberoamericano, mi reconocimiento a un continente del que tanto he aprendido y disfrutado trabajando al lado de compañeros insustituibles (...) El edificio, un caserón de más de 200 años, está rehabilitado y sehalla a la espera de la recepción de las piezas para su exhibición.

(...) En homenaje a México, la fundación se llamará La Casa de Usted. He querido rescatar así la entrañable expresión que los mexicanos, siempre tan generosos, usan cuando le invitan a uno a comer o cenar: “Lo espero en la casa de usted, su casa”.


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