Rosa Díez, líder de Unión Progreso y Democracia (UPyD), en el CIP


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Rosa Díez en el CIP

Rosa Díez, Diputada Nacional y Portavoz del partido Unión Progreso y Democracia (UpyD) ha participado en un desayuno informativo en el Club Internacional de Prensa, en el que ha repasado diversas cuestiones de plena actualidad política, como la interposición de la querella del Fiscal General del Estado contra el presidente de la Generalitat por un delito de desobediencia: ‘‘No me parece ni bien ni mal que actúe, tanto si se pone de acuerdo con los fiscales como si no. Tiene la obligación de actuar, y tendría que haberlo hecho mucho antes, ya que, para observar si hay delito, no hace falta tanto tiempo. Administrar la ley no tiene que ser por consenso’’.

A continuación, recordó la postura de UPyD ante el 9-N: ‘‘Interpusimos la primera querella el 8 de octubre, por tres delitos (desviación de caudales públicos, prevaricación y desobediencia a la autoridad judicial); una segunda, también ante el Tribunal Supremo, sobre esas mismas cuestiones, al saber que Mas iba a desobedecer la segunda resolución del Tribunal Constitucional, y una tercera, en un Juzgado de Guardia, el 9 de noviembre.
 
El Supremo ha dicho que no es competente, y que la competencia le corresponde al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, así que procederemos esta semana a presentar la denuncia…’’. Asimismo, Díez recordó que ya han interpuesto 25 querellas (‘‘ante la inacción de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado, por tanto, del gobierno’’), por cuestiones como el caso Bankia, preferentes, etc.

En cuanto a la necesidad de una reforma constitucional, apuntó que en España se produce un ‘‘impensable en otros países’’ debate entre ‘Política o Ley’, ante lo que Rosa Díez defendió el imperio de la Ley (‘‘sin ella, no hay democracia, si no se aplica la ley, no se puede hacer política’’). Recordó, además, que desde la fundación, hace siete años, de UpyD, se ha defendido la necesidad de reformar la Constitución para crear un nuevo modelo de organización territorial: ‘‘La Constitución dejó abiertos muchos aspectos, entre ellos, las competencias y estatutos de autonomía, ya que en aquel momento había que construir la democracia y, entre otras cosas, no sabían cómo resolver los problemas. Vivimos en un modelo inviable e insostenible, en el que se mezcla lo federal, lo confederal, el general… El nuestro es el federal, de alta descentralización política, sí, pero en el que se garanticen las competencias indelegables del Estado, derechos fundamentales de los ciudadanos como la educación, la sanidad y la justicia. No hay que hacer modelos para contentar a los nacionalistas: el nacionalismo es insaciable. Y creo que, al final, apoyarán este modelo para ganar las elecciones, todo político quiere ganar las elecciones’’.

En este repaso a la actualidad no podían faltar las menciones a Podemos y Ciudadanos, partido este último con el que tenía previsto reunirse dos días después al desayuno informativo, reunión sobre la que declinó hacer declaraciones al respecto más allá de: ‘‘Somos un partido serio, y lo que pensemos, se dirá en la mesa y luego se lo comentaremos a los medios para que lo sepan los españoles’’. En el caso de Podemos, Díez entendió el ascenso de esta nueva fuerza política ‘‘lógico en una sociedad harta de cómo se la gobierna, de estar en contra de lo que no te gusta, aunque no les ofrezcan, de momento, propuestas concretas’’. En el caso de recientes propuestas de Podemos, como la salida de la OTAN y no permitir bases en suelo español, la líder de UPyD fue tajante al no estar de acuerdo con una idea que estima contraria a los intereses españoles para tener voz y voto en el escenario internacional y no aislarse: ‘‘Ésa es la propuesta de hoy, a ver cuál es la de mañana… La gente necesita que le solucionen los problemas más que alguien que vaya por norma contra el gobierno. Lo que sí es cierto es que o los políticos nos movemos o nos mueven’’.Y ante la pregunta del escrache durante su visita a la Facultad de Políticas de la Universidad Complutense en 2010, en cuya organización participó Pablo Iglesias, contestó: ‘‘Está en su ‘debe’ … es una actuación suya y no de Podemos, pero algún día tendrá que explicarla’’.

Rosa Díez también precisó: ‘‘Podemos ha pescado en todos los caladeros y ha propiciado una redistribución que yo pienso va a ser ocasional. Nosotros llevamos siete años defendiendo las ideas que pensamos que son mejores para España y, francamente, Podemos no nos afecta. Por ejemplo, ¿la corrupción? Quien lo ha denunciado más ha sido UpyD, y eso lo llevamos con orgullo. ¿El bipartidismo? Lo hemos combatido siempre, como una anomalía del sistema’’. ‘‘La corrupción –continuó– seguirá mientras el bipartidismo controle y parasite los distintos órganos de control, sean el Consejo General del Poder Judicial, la Comisión Nacional del Mercado de Valores o el Consejo de RTVE, en connivencia de reparto de cuotas con otros partidos, sindicatos, asociaciones empresariales, etc… es imposible acabar con la corrupción política. Por nuestra parte, puedo decir que hay gente importante que acabará en la cárcel por nuestras querellas’’.

A la hora de determinar la línea política de su partido, comentó: ‘‘Somos un partido progresista y trasversal, en el sentido de que aglutinamos en nuestras ideas lo mejor de la socialdemocracia y del liberalismo político y creemos que ocupamos un espacio mayoritario en la sociedad española, un espacio central, que no de centro, abierto, no dogmático. Con unos cuantos millones de votos propios y millones de votos agregados, lo que nos puede convertir en catalizador de la mayoría de españoles. Desde que empezamos, trabajamos por cosas que parecen imposibles. Ahora han subido las aguas, está todo muy turbio… hay que tener paciencia –que no resignación– y constancia. Si nuestro diagnóstico era correcto –desde el modelo de estado, el mal funcionamiento de las instituciones, la crisis política etc.–’, ahora tenemos que perseverar en aportar nuestras ideas de progreso’’.

De cara al futuro, y ante la pregunta de la posibilidad del relevo generacional, Díez comentó: ‘‘No sé… estamos ocupados en las ideas, y pensamos poco en las personas’’.